Era una especie de ruinas, o mas bien, una construcción comenzada que dejaron de construir y estaba abandonada, era un estructura en la que solo habían pilares, no había paredes ni techo, solo uniones de pilares y se encontraba en la "orilla" de una playa que daba hacia el oeste, aunque pararse frente a la playa era, en realidad, estar parado en uno de los pilares horizontales como en el borde de una piscina...
Estaban ellos disfrutando de la playa, al igual que las demás personas que se encontraban allí, eran casi una pareja feliz, hasta que luego llegó otra pareja. Causalmente el muchacho de la pareja recién llegada era exnovio de ella, y la muchacha exnovia de el, una hermosa chica de cabello rubio casi blanco. Ella y su exnovio comenzaron a saludarse, e igual lo hicieron su novio y la rubiaza. Ella dejo de hablar con su exnovio porque consideró que ya lo había saludado lo suficiente... pero el caso de su novio no fué igual, cuando lo vió estaban jugando con una pelota en la orilla del mar. Y ahí fue cuando retornaron esos feos sentimientos a ella, sentimientos que no quería sentir pero no podía evitar sentirlos, porque su intuición le decía que tenía que sentirse así. Se sintió mal y empezó a huir...
Empezó a deslizarse como pudo en el delgado pilar horizontal, tratando de no perder el equilibrio para no caer en el agua que se veía profunda, ya que era cristalina y de un azul verdoso, mientras se deslizaba ocurrió un momento sublime: La hermosa agua cristalina de color azul verdoso que hacía en el mar olas como «ondas», de esas olas que no son lo suficientemente grandes para romperse y hacer espuma, formó una gran ola como de 10 o 15 metros de alto justo en frente de ella, y por unos momentos vió el sol brillar a través de la ola y fue hermoso... el agua se veía mucho mas cristalina y el color mucho mas hermoso... fue sublime.
Cuando por fin pudo llegar al final de las ruinas ya comenzaba propiamente la playa, y empezó a correr por la orilla de la playa y alejarse de todo... vió que había una competencia de motos de agua en la playa y todos se entretenían con eso, luego se le dificultó correr ya que empezó a sentir cosas que le pullaban los pies, al fijarse vio que eran como pequeños dijes de plata, o eso parecían, eran de los vendedores artesanos que siempre venden pulseras y esas cosas en las playas, pero estaban clavados en la arena con la misma distancia entre uno y otro, y como si alguna vez hubieran pertenecido al mar... luego, los dejó atrás también.

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