lunes, 28 de octubre de 2013

Lack of water.

It's transparent, simple, almost invisible. Worried.
Sometimes people see it, sometimes people don't see it.
It's a daydreamer, a sky viewer, and a sun catcher.
You can smell its burned hair, you can hear its loneliness, but you can't touch it.
It tries to see what people just look at.
It's swiming or flying, it doesn't know...



"Dreaming my life away counts for nothing, but nothing ever is the end"


domingo, 20 de octubre de 2013

La Muerta.

Cierto día, un compañero de colegio señaló en la calle a una mujer, diciéndome:
—Mírala, está muerta.

A mí me parecía imposible que una difunta se moviera con aquella naturalidad entre la gente. De hecho, sabía que era mentira, pero resultaba excitante creérselo, así que le seguí el juego. Mi amigo me aseguró que era capaz de distinguir a una mujer muerta entre mil mujeres vivas.
—¿Pero en qué lo notas?
En nada en concreto y en todo a la vez. Si te fijas, van envueltas como en una burbuja de paredes invisibles. Cuando seas capaz de percibir esa burbuja, aprenderás a distinguirlas.

A los pocos días de esta conversación, iba dando patadas a las piedras por mi calle, cuando vi a una mujer dentro de la burbuja. La burbuja la puse yo seguramente, pero la mujer era completamente real. La seguí con disimulo hasta la Avenida de América, y luego por Francisco Silvela, hasta llegar a una ferretería en la que entró para salir al poco del brazo de un sujeto muy alto, con bigote a lo Clark Gable. El hombre estaba vivo, desde luego, y no trataba a la mujer como a un cadáver. Al contrario, se acercaba a su cuerpo cuanto le era posible, desplazando la pared de la burbuja hacia el otro lado, y le besaba el cuello a través de esa membrana que parecía no detectar. Entraron en un bar que hacía esquina con la calle de Méjico y se comieron un bocadillo de calamares cada uno. Cuando ella alargaba el brazo para tomar de la barra el vaso de cerveza, sacaba la mano de la burbuja sin romperla, del mismo modo que algunos objetos son capaces de penetrar en una pompa de jabón.

Comencé a centrar mi atención en él. Parecía el prototipo de individuo mundano que por entonces yo mismo aspiraba a ser. Una persona con clase, pensaba ingenuamente, debe moverse con la misma naturalidad entre los muertos y los vivos. Aquel hombre actuaba con una soltura increíble y sabía en qué momento tenía que abrocharse o desabrocharse el botón de la chaqueta o pasarse el dedo índice por el extremo del bigote, como para recoger, más que una miga de pan, un pensamiento. Al salir del bar, él la tomó de la cintura y la atrajo hacia sí con tal violencia que la sacó sin darse cuenta de la burbuja. Entonces abandoné la persecución con la idea romántica de que el amor consiste en rescatar al otro de la muerte, y decidí esperar mi oportunidad.

A los pocos meses llegó al barrio una chica nueva, con burbuja. Era muy joven para estar muerta, pero lo consulté con mi amigo y me dijo que las había de todas las edades.
—Una prima mía de tres semanas está muerta también.
—¿Y qué dicen sus padres?
No lo saben. La mayoría de la gente no ve la burbuja.

Me enamoré como un loco, y, cuando logré reunir el dinero suficiente, la invité a un bocadillo de calamares en el bar de Francisco Silvela esquina a Méjico. Luego intenté acercarme para rescatarla de la burbuja, pero no se dejó. Y al día siguiente, cuando pasé cerca de un grupo en el que se encontraba ella, noté que me señalaba con expresión de burla. Estaba presumiendo de haberme sacado un bocadillo de calamares, que para nosotros era una fortuna. Entonces, pese a mi timidez, me acerqué al grupo y, apuntándole al pecho con el dedo, le dije:
—Estás muerta. No vayas a creerte que no lo sé.

Todas sus amigas se alejaron un poco, como con miedo a contagiarse, y desde entonces arrastró una vida solitaria, que yo tampoco intenté aliviar, aunque me lo pedía con los ojos. Se casó con un muerto de hambre con el que asiste a misa de difuntos todas las semanas. Continúa en el barrio, y, cuando me acerco por allí, a ver a mis padres, se hace la encontradiza para que la libere de la burbuja en la que sigue atrapada. Pero ahora, aunque quisiera, no podría, porque yo mismo he ido encerrándome durante todos estos años dentro de una membrana transparente y flexible de la que sólo podría rescatarme una mujer viva.


Juan José Millás.
"Los objetos nos llaman". (2008)

jueves, 10 de octubre de 2013

Life's a Dream.

Miles 'till dawn
But it feels so dark 'till then
Drowns you out
But you can't be too certain

Common wants
Only fill me up with need
Everybody
In this world is just like me

So I row on

Sounds like fear
Thinking there might be a cure
Waste your life
But you don't know what it's worth

Comb your mind
For all the treasures of this earth
Too close to find
Anything outside yourself

So I row on

Life ain't nothing
But a dream
Realistic
As it seems

Destiny's vulgar
So I might as well resist
Out of the darkness
And all the secrets still exist

Finally decided
And by decide, I mean accept
I don't need all those
Other chances I won't get

So I row on

Life ain't nothing
But a dream
Realistic
As it seems



Built to Spill

domingo, 6 de octubre de 2013

Warning.

"Si estás leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas de esta letra pequeña inútil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida esta tan vacía que no se te ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿O te impresiona tanto la autoridad que concedes crédito y respeto a todos los que dicen ostentarla? ¿Lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesitas? Sal de tu casa, busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estas vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística. Estás avisado..."



Tyler.



Fight Club movie. (1999)

domingo, 29 de septiembre de 2013

Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente.

Fui a los bosques porque quería vivir sin prisa. Quería vivir intensamente y sorberle todo su jugo a la vida, abandonar todo lo que no era la vida, para no descubrir, en el momento de mi muerte, que no había vivido...

No quería vivir lo que no fuera la vida; ¡es tan hermoso el vivir!; tampoco quise practicar la resignación, a no ser que fuera absolutamente necesaria. Quise vivir profundamente y extraer toda la médula de la vida, vivir en forma tan dura y espartana como para derrotar todo lo que no fuera vida, cortar una amplia ringlera al ras del suelo, llevar la vida a un rincón y reducirla a sus menores elementos, y si fuera mezquina, obtener toda su genuina mezquindad y dar a conocer su mezquindad al mundo, o si fuera sublime, saberlo por propia experiencia y poder dar un verdadero resumen de ello en mi próxima salida. Porque me parece que la mayoría de los hombres se hallan en una extraña incertidumbre acerca de si la vida es del diablo o de Dios, y han deducido apresuradamente que la principal finalidad del hombre aquí es “glorificar a Dios” y gozar de él en la eternidad.


Henry David Thoreau.
"Walden, La Vida en los Bosques". (1854)

martes, 24 de septiembre de 2013

Advice to lovers.

I knew an old man at a fair
Who made it his twice-yearly task
To clamber on a cider cask
And cry to all the lovers there:–

‘Lovers of all lands and all time
Preserve the meaning of my rhyme,
Love is not kindly nor yet grim
But does to you as you to him.

Whistle, and Love will come to you:
Hiss, and he fades without a word:
Do wrong, and he great wrong will do:
Speak, and he tells what he has heard.

Then all you lovers take good heed,
Vex not young Love in thought or deed:
Love never leaves an unpaid debt,
He will not pardon, nor forget.’

The old man’s voice was kind yet loud
And this shows what a man was he,
He’d scatter apples to the crowd
And give great draughts of cider free.


Robert Graves

viernes, 13 de septiembre de 2013

Azul verdoso cristalino.

Era una especie de ruinas, o mas bien, una construcción comenzada que dejaron de construir y estaba abandonada, era un estructura en la que solo habían pilares, no había paredes ni techo, solo uniones de pilares y se encontraba en la "orilla" de una playa que daba hacia el oeste, aunque pararse frente a la playa era, en realidad, estar parado en uno de los pilares horizontales como en el borde de una piscina...

Estaban ellos disfrutando de la playa, al igual que las demás personas que se encontraban allí, eran casi una pareja feliz, hasta que luego llegó otra pareja. Causalmente el muchacho de la pareja recién llegada era exnovio de ella, y la muchacha exnovia de el, una hermosa chica de cabello rubio casi blanco. Ella y su exnovio comenzaron a saludarse, e igual lo hicieron su novio y la rubiaza. Ella dejo de hablar con su exnovio porque consideró que ya lo había saludado lo suficiente... pero el caso de su novio no fué igual, cuando lo vió estaban jugando con una pelota en la orilla del mar. Y ahí fue cuando retornaron esos feos sentimientos a ella, sentimientos que no quería sentir pero no podía evitar sentirlos, porque su intuición le decía que tenía que sentirse así. Se sintió mal y empezó a huir...

Empezó a deslizarse como pudo en el delgado pilar horizontal, tratando de no perder el equilibrio para no caer en el agua que se veía profunda, ya que era cristalina y de un azul verdoso, mientras se deslizaba ocurrió un momento sublime: La hermosa agua cristalina de color azul verdoso que hacía en el mar olas como «ondas», de esas olas que no son lo suficientemente grandes para romperse y hacer espuma, formó una gran ola como de 10 o 15 metros de alto justo en frente de ella, y por unos momentos vió el sol brillar a través de la ola y fue hermoso... el agua se veía mucho mas cristalina y el color mucho mas hermoso... fue sublime.

Cuando por fin pudo llegar al final de las ruinas ya comenzaba propiamente la playa, y empezó a correr por la orilla de la playa y alejarse de todo... vió que había una competencia de motos de agua en la playa y todos se entretenían con eso, luego se le dificultó correr ya que empezó a sentir cosas que le pullaban los pies, al fijarse vio que eran como pequeños dijes de plata, o eso parecían, eran de los vendedores artesanos que siempre venden pulseras y esas cosas en las playas, pero estaban clavados en la arena con la misma distancia entre uno y otro, y como si alguna vez hubieran pertenecido al mar... luego, los dejó atrás también.


El escenario en la playa era bastante parecido al fondo de este blog...